Mika enamora en Salamanca

El cantante de origen libanés estuvo el pasado sábado 8 de Abril en Salamanca, el fue la actuación fuerte del FÁCYL, el Festival de las Artes de Castilla Y León. Mika dió su primer concierto en España este año, un concierto en el que demostró que es un artista de los de verdad, a los que no le hacen falta más que músicos y un público deseoso de escucharle.

Los encargados de abrir el concierto fueron los chicos de Klein, un grupo español de pop electrónico que desde el  primer momento que les escuche consiguieron cautivarme. La voz de la cantante y el savoir fair de los otros dos miembros tuvieron como resultado una actuación redonda y muy digna del artista al que estaban precediendo. Lo único que lamento es haber entrado al recinto poco después de que empezarán, pero yo ya lo tengo en el punto de mira, son de las pocas propuestas nacionales que han conseguido llamar mi atención.

Tras la actuación de Klein seguimos esperando a que hiciera su aparición la gran estrella, Mika. Mientras esperábamos al líbano-británico pudimos ver la escenográfia que ya nos anunciaba un espesctáculo propio del artista, paneles de lunares con formas recortadas que se iluminaban desde una manzana, a arañas, serpientes de agua, letras, fuego, la silueta de un chico e incluso una chica cayendo y recogida por una mano. Pero  lo que más me impacto de esta escenografía fueron los micrófonos de cristal encima del piano de cola que se iluminaban. Al menos disfrutamos de música de Madona, Nancy Sinatra y otros clásicos del pop mientras esperábamos.

Primero aparecieron los músicos, un bajista, un batería, un pianista que tocaba la guitarra cuando hacía falta la igual que el bajista se ocupaba de un teclado, un guitarrista, y dos chicas, una que se ecargaba de percusiones varias y de los coros y otra en primer fila que solo ofrecía apoyo vocal cuando era necesario. Tras ellos apareció la estrella y con él, el público del  Multiusos Sánchez Paraíso se vino arriba, de hecho temí ser aplastado por unas cuantas fans francesas histéricas que tenía a mi espalda. Nada más verle yo ya me quede impresionado con el estilismo, una mezcla entre preppy y el propio estilo del cantante; zapatillas azules, unos chinos aguamarina, americana gris en príncipe de gales con chaleco y tirantes a juego en un tono más claro, camisa azul, pañuelo amarillo y sombrero negro; todo un dandy.

Llegó al escenario y nos dio la bienvenida en castellano y acto seguido se puso a cantar, a moverse por todo el escenario y a quitarse el pañuelo y el sombrero, que quedaban muy monos pero bajo el calor de los focos tenían que ser insoportables. Desde el primer momento quedo demostrado que Mika es un cantante de los de verdad, que no le hacen falta moduladores de voz y no cosas de esas, que el lo que hace es por méritos propios.

Aparte de cantar Mika se movió por todo el escenario, no paró ni un momento quieto, ya fuera con movimientos cómplices con sus músicos entre los que destacaron empujones, chulerías y bromas varias. Aparte de sentarse a tocar el piano de cola también se subía en el, saltaba, se sentaba, bailaba encima de él y sobre todo estuviera donde estuviera conseguía transmitir cada emoción de las canciones, conectaba con el público, te hacía sonreír cuando la canción así lo requería e incluso a mi casi me hace llorar cuando cantó Happy Ending.

Pero no solo con talento Mika se ganó al público sino también siendo simpático desenvuelto y hablando algo de castellano, cosa que muchos artistas son incapaces de hacer, ya que padecen el síndrome de la ameba cantarina. Mika no es de esos paramecios del espectáculo y sentado al piano haciendo un puente entre Popular Song y Big Girl (You Are Beautiful) se disculpó por su pésimo español (que por cierto estaba muy por encima del de muchos erasmus que he tenido en clase), el lo achacó a que ahora esta aprendiendo italiano y que en su cabeza ahora se mezclan los dos idiomas y que ahora no habla ni uno ni otro si no “espataliano”.

Pero no solo con gracietas nos encandiló, cuando cantó Underwater, mando bajar todas las luces y la música redujo su volumen para que entre el y el público se repitiera el verso que da título a la canción creando una atmósfera casi mágica, un momento de verdadera conexión con el artista. El feeback entre Mika y el público fue brutal y eso es de agradecer, hace que nos involucremos aún más y que lo sintamos más cercano aunque esté encima de un escenario.

Antes de empezar con Love You When I’m Drunk nos adaptó la letra para que pudiéramos cantar con él en nuestro propio idioma, así el estribillo quedó en “Solo te quiero, solo te quiero, solo te quiero, solo te quiero con una copa de más”. Además otro de los momentos cumbres del concierto tuvo que ver con su manejo del castellano, cuando dijo que estaba embarazado e inmediatamente se llevó la mano a la boca para corregirse y decir que estaba avergonzado por su español, una vez metida la pata siguió con el juego y dijo que si era niña la llamaría Lola, justo como la canción que nos cantó después.

Para añadir un poco más de encanto globos rojos gigantes se lanzaron al público con Celebrate y rodaron por todo el recinto subiendo, aún más si cabe el ánimo. También nos bañaron con confeti para acabar el concierto mientras Mika cantaba We Are Golden, aunque luego y tras las súplicas volvió a salir para cantar Lollipop.

La verdad es que fue un concierto increíble, dos horas de puro extasis para cualquier fan de Mika y dos horas que impresionaron a todo el mundo ya que nos esperábamos que al estar en una ciudad pequeña no durase más de hora y media. Nos llevamos un gran sabor de boca, aunque para mi gusto a veces se oían demasiado los instrumentos y tapaban los agudos característicos de la voz de Mika sin dejárnoslos oír como es debido.

Tras el concierto, era obligado intentar conseguir una foto con Mika y como no unos cuantos fuimos directos a la zona de camerinos para ver si podíamos conseguir algo. Tras media hora de espera nos dijeron que Mika quería salir pero que el manager estaba cabreado porque no había rentabilizado el concierto como esparaba y que por eso no iba ni a saludar. Pero como fans exacerbados que erámos salimos del recinto pero nos pusimo a la salida del parking para conseguir algo. Las fotos fueron imposibles pero al menos nos firmó autógrafos, nos preguntó y se mostró de los más amable, si ya de por sí me gustaba Mika, ahora es que estoy enamorado de él, el trato cercano del artista, su simpatía en todo momento y su deber hacia los fans me han conquistado junto con un directo realmente bueno.

Desde aquí quisiera agradecer a las amigas italianas que hice en el concierto que me prestaran papel para conseguir mi autógrafo ya que la tablet me falló y se quedó con medio autógrafo de Mika. Al final lo analógico es lo más seguro de todo. Al menos, y acogiéndome al espíritu de fan histérico, puedo decir que me toco la mano (introduzca aquí la risa de loco). Creo que este ha sido el mejor concierto de mi vida. Gracias Mika por este gran espectáculo.

Aquí os dejo la lista de reproducción en Spotify con el tracklist completo y en orden del concierto.

Aquí tenéis todas las fotos del concierto, si las usáis en otro sitio, no olvidéis de citar esta página

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