Conversaciones con @perradesatan: “¡Vivan los toros!”

Habrá alguno que ya solo por el título se imagine cosas que no son de esta conversación con @perradesatan. En este caso sí que hay que tomarse literalmente la expresión ya que de lo que vamos a hablar hoy, es sobre que los toros deben vivir. Charlamos sobre las tradiciones, la educación y los derechos de los animales. Pega la oreja, o en este caso, lee, nuestra conversación sobre los toros.

@perradesatan: No te lo vas a creer, pero cuando yo era pequeña era más taurina que El Juli. Me crié en un pueblo de Zamora que se llama El Maderal, donde pasaba muchísimos fines de semana y todos los veranos en la casa de mis abuelos, y menudos tours taurinos que nos metíamos para el cuerpo. Todos los veranos nos recorríamos las fiestas de los pueblos aledaños (Argujillo, El Cubo, San Miguel, Fuentesauco, Villamor…) para ir a ver las corridas, los encierros y los desenjaules, y ya siendo yo más mayor, que se pusieron muy de moda de repente, los concursos de recortes. Y qué quieres que te diga, ¡me lo pasaba yo teta!

Alex: ¡Por todos los dioses! No me digas ahora que eres taurina. Se qué la educación hace mucho en los niños y que según les enseñes que cosas están bien o mal así serán de mayores y aplicarán esos criterios, pero me esperaba de ti otra cosa. ¿Cómo te podía gustar un espectáculo en el que claramente se veía que se mataba a un animal y que el pobre se desangraba? Desde el punto de vista de la ética solo podría permitirte que te gustasen los toros si estabas en la época preconvencional, es decir, hasta los 8-10, años cuando solo te preocupas por ti mismo, dependes de los demás y aceptas las convenciones del entorno. ¿Cuántos años tenías?

@perradesatan: Pues más o menos esa fue la edad. Ahora hay mucha más conciencia social con lo de la fiesta taurina, pero yo creo que con cinco o seis años mis abuelos ya me llevaban a los toros sin problema ninguno. Es más, recuerdo que si eras menor de seis años entrabas gratis a las plazas de toros, así que era perfectamente normal llevar a los niños a disfrutar de la fiesta nacional. Al pueblo dejé de ir con unos doce o trece años, y una de las razones por las que ya no quise volver fue porque, yo solita, desarrollé un rechazo a las corridas que, hasta cierto punto, me daba vergüenza explicar. Vivía en un ambiente tan taurino que llegué a sentir miedo de expresar mi opinión.

Alex: Menos mal que me has dicho eso, ya tenía miedo de tener que hacerte unfollow y todo. Yo desde los diez u once años ya tenía conciencia de todas las barbaridades que se le hacen a los animales, con esa edad ya me costó que mi madre me quisiera dejar vivir como un vegano. Lo bueno es que soy igual de cabezón que ella y al final y tras unas visitas a la nutricionista aceptó dejarme no comer animales pensado que sería una cosa temporal. Pues por el momento esa cosa temporal va por los nueve años. Sé que no es lo mismo ¿pero como viviste tu lo de tener una opinión antitaurina en un ambiente totalmente a favor? Yo al menos he tenido suerte de que mi madre al final era comprensiva.

@perradesatan: Pues realmente nunca tuve que enfrentarme a mi familia ni nada por el estilo. Simplemente dejé de ir al pueblo y como estaba en edad de empezar a tener mis amigos en Zamora fue todo como muy normal. Mis abuelos siguen igual de a tope con los toros y yo tampoco me pongo loca con ellos, es algo que respeto y prefiero hacer como que no existe. Creo que lo pasé tan mal cuando me di cuenta de lo que realmente se hacía en una corrida de toros que es un tema que no me gusta tocar mucho.

Alex: Ese es el problema con las cosas de los animales, es más fácil mirar a otro lado en vez de enfrentarse a ello y pensar que si te incomoda es porque en el fondo hay algo en tu interior que te dice que no está bien. Es como lo del Toro de la Vega, que ha sido hace unas semanas. Solo se habla de ello el mismo día, dos o tres días antes y lo mismo pero después, es como si el resto del año no hubiera crueldad animal, solo cuando es una cosa demasiado exagerada como lo de Tordesillas es cuando se pone la voz en el cielo. El resto del año sigue habiendo corridas de toros, incluso el Gobierno quiere convertirlos en patrimonio cultural. Parece mentira que estando a estas alturas se sigan defendiendo tradiciones inhumanas. Un pobre animal que se ve acorralado, pinchado, atacado y que lo único que intenta es defenderse inútilmente, luego si le pasa algo al torero la culpa es del toro… Sé que es un tema incómodo y que si nos ponemos a pensar nos llevará a plantearnos muchas cosas, pero es que si no tenemos compasión por un animal que no entiende de cosas humanas, ¿qué nos llevará a tenerla por otro ser humano que no entienda de las razones ajenas?

@perradesatan: Tienes razón. Pero fíjate que yo a este problema le veo difícil solución. A muchos, como a mí, nos da pena, pero no hacemos nada por cambiar la situación. Como mucho escribir dos tweets y firmar un change. A los que de verdad se mojan y luchan activamente por los derechos de los animales de les ha creado una imagen de “piojosos” para poner a la sociedad en su contra, y el resto de españoles está encantado con los toros. A mí eso es lo que de verdad me preocupa, personas “bien educadas”, con “valores”, que disfrutan, aplauden y defienden una buena corrida de toros.

Alex: Eso es lo triste, que todavía seguimos anclados en los clichés de décadas pasadas. A mí me puedes ver en cualquier manifestación por los derechos de los animales, y de piojoso no tengo nada, todo lo contrario, siempre destaco sobre el resto porque soy el que más arreglado voy siempre. El problema reside en que desde pequeños nos han enseñado a ser demasiado conformistas, no buscamos cambiar nuestro entorno porque siempre nos han dicho que es difícil, que solo lo pueden hacer unos pocos o porque se tarda mucho. La realidad es que con pequeños cambios, siendo constante y luchando en cada momento se puede conseguir lo que se quiera. La educación es la base de todo, si desde pequeños nos enseñan a tener respeto por las demás personas, sean como sean, por los animales porque somos responsables de que sufran o no cuando interactuamos con ellos, creo que se podrían evitar muchas de estas salvajadas. Lo malo es que en la educación siempre se enfrentan tradición y evolución.

@perradesatan: Muy fan de “soy el que más arreglado voy siempre”. No sé cómo estarán las nuevas generaciones porque estoy bastante alejada de ellas, pero sin duda alguna es un problema de educación. Si educas a una persona en la aceptación como “norma” el maltrato animal, luego no le puedes pedir que deje de pensar así. Y los grandes cambios en educación ya sabes de dónde vienen, de un Ministerio al que le encantan los toros y de un Gobierno que ve en ellos una manera de sacar dinero y votos, que, al fin y al cabo, es lo que importa.

Alex: Es verdad, yo voy arreglado a todas partes, mi madre me ha dicho que tiene miedo de cuando vaya de boda o algo, porque ya iré en plan Madonna con los conos o cosas así. Pero bueno, volviendo a lo nuestro, la educación no es solo lo que se da en el colegio, que en España estamos muy mal enseñados en ese aspecto. La educación es lo que se da también en casa, mira tu caso, que te inculcaron alegría por ir a ver los toros. Como dijo Starhawk en La Danza en Espiral: “¿Cómo amamos a todos los niños? No sólo a nuestros hijos, no sólo a los que se parecen a nosotros o tienen recursos, no sólo a los niños humanos sino también a las crías de los pájaros, los salmones y los árboles de secoya. Cuando amamos a todos los niños, cuando ese amor es verdaderamente sagrado para nosotros en el sentido de ser sumamente importante, entonces tenemos que actuar en el mundo para representar ese amor. Estamos llamados a hacer de la Tierra un lugar en el que todos los niños puedan desarrollarse plenamente.” Esto es claramente un texto religioso de una religión de la tierra, pero la idea de la compasión, la idea de que con amor y respeto hacia todo lo viviente y sintiente el mundo mejora para todos es lo que realmente es valioso. 

@perradesatan: Yo me refería a algo más grande, a la educación de la sociedad, a los valores culturales. Porque por mucho que tú a tu hijo en tu casa le digas “no al maltrato animal”, él va a ser libre de pensar lo que quiera, al igual que en mi casa se va a los toros y yo fui libre de alejarme de eso. De esto solo nos libra un cambio radical, que dudo mucho que llegue a darse, al menos a corto plazo. Aunque… agarrémonos a aquello de “la vida te da sorpresas” por la cosa de no perder la esperanza.

Alex: Es significativo que cada vez hay más vegetarianos, más sociedades en defensa de los derechos de los animales y leyes que intentan velar más por eso. Pero si tenemos en cuenta que la población sigue creciendo el número de personas que se dan cuenta de estas cosas sigue sin ser muy grande, aunque lo cierto es que cada vez es mayor. Yo tengo la esperanza de que se les reconozcan los derechos a los animales, no porque ellos los tengan, les da igual, son una invención humana. Reconociendo el derecho de los animales nos volvemos más humanos, más compasivos y más tolerantes con todo nuestro entorno.

@perradesatan: Yo creo que lo bonito sería que ni se tuvieran que reconocer. Pero hasta que eso ocurra, ojalá que a alguien que de verdad tenga poder para hacer algo le preocupe un poquito este tema.

Tomando como ejemplo mi historia personal con este tema me parece bastante triste que no sea la propia gente la que se dé cuenta de que lo que están haciendo o viendo es una salvajada, y que la única solución para acabar con algo así sea la prohibición.

¿Podemos mirar al futuro esperanzados?

Alex: Yo creo que sí, la gente cada vez está más concienciada, aunque siga habiendo gente que luche por ello porque dice que es tradición o cultura, hay que recordar que en su momento también fue cultura quemar mujeres, decapitar a gente en la plaza y todo eso con gran número de personas como público. Hay tradiciones que se deben de perder porque ya no son útiles o son fruto de la ignorancia. Esta es una de las más terribles de todas ellas.

Ahora solo podemos esperar lo mejor, tener esperanza; pero tener esperanza no significa quedarse de brazos cruzados a ver si las cosas cambian, por muy poco que sea debemos intentar cambiar las cosas.

@perradesatan:Me he contagiado de tu esperanza. Yo, en principio, voy a empezar a hacer por la lucha activa en vez de pasiva y a estar más informada. ¡Ponme al día en cuanto nos veamos!

Nuevamente, un placer tener una pequeña conversación contigo. Eso sí, no me pidas nunca dejar de comer jamón serrano.

Alex: Me alegra poder tocar la fibra de la gente por una buena causa y tranquila que no te pediré que te hagas vegana, no todo el mundo puede afrontar un cambio tan grande.

El placer es todo mío, no siempre se puede hablar con alguien como tú. Disfruta de tus días.

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